George de Mestral, ingeniero suizo disfrutaba saliendo a cazar con su perro. Una mañana de 1941, cuando volvía del campo , observó qué difícil resultaba desenganchar las flores del cardo alpino de sus pantalones y del pelo de su perro. Sorprendido por la tenacidad de aquellas flores, las separó con cuidado de la ropa para observarlas en el microscopio. Fue entonces cuando descubrió el motivo por el cual se pegaban con tanta insistencia: las flores estaban rodeadas de una multitud de ganchillos que actuaban a modo de resistentes garfios y de esta forma, se adherían al pelo de los animales y a los tejidos.
Vio en este sistema un modo de abertura y cierre inigualable hasta el momento y le dió su nombre de la combinación de las sílabas iniciales de las palabras francesas Velours (bucle) y Crochet (gancho), la marca VELCRO® desde 1959, ha dado nombre a una amplísima generación de productos que han hecho más sencillas las operaciones de cierre y fijación.
flor del cardo

VELCRO DE METAL de TECNOLOGÍA ALEMANA
Soporta 34 toneladas de presión y una temperatura de 1472 ºC y, como el velcro normal, está compuesto por dos partes de acero perforado de 0,2 milímetros. Su funcionamiento es muy similar al velcro corriente, solo que el enganche se hace entre una parte con púas tipo erizo y la otra.



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